domingo, 1 de noviembre de 2020

Un cuento perfecto

 Cambiando de género, hoy os traigo una reseña de una novela romántica de una de mis escritoras preferidas, Elisabet Benavent. La conocí hace ya unos cuantos años gracias a la saga Valeria la cual me enamoró y a partir de entonces me he leído casi todos sus libros. 

Me encanta el estilo de esta autora y el secreto para mí es poder sentirte identificada con los personajes que crea en sus historias, reales como la vida misma. 

En "Un cuento perfecto" Margot es una chica que aparentemente lo tiene todo en la vida para ser feliz pero siente que no lo es y no sabe cual es el motivo, hasta que encuentra a David, un chico muy diferente a ella...a partir de entonces comienza a sentirse libre y con ganas de hacer locuras. 

En el libro se plantea cual es la verdadera felicidad, ¿qué es lo correcto? Y es que en la vida no se trata de reproducir el cuento perfecto e idílico que parece que establece la sociedad para ser feliz, se trata de crear tu propio cuento, aunque no sea el esperado. 

Dejarse llevar, escuchándose a uno mismo y liberarse del miedo es fundamental para lanzarse a vivir, a pesar de la incertidumbre de no saber que vendrá después. Lo mejor de la vida pasa cuando se toman decisiones dejando atrás al miedo, atreviéndose a ser uno mismo, sin pensar en si es lo correcto o no, sin pensar en el qué dirán. Al fin y al cabo, la vida son momentos y lo bonito, además de valiente, es atrever a lanzarse a perseguir los propios sueños y vivir la que cada un@ desea, sin tener que llegar a arrepentirse de aquello que no hicimos y podíamos haber hecho, de preguntarse a uno mismo...¿que hubiera pasado si...? ¿Basta con tenerlo todo para ser feliz? Quizás no...

Lo mejor de sus historias es que no persiguen la perfección, son historias reales, con sus subidas y bajadas... (como la vida misma) historias en las que no se aparenta aquello que no es y eso es lo que, para mí,  las convierte en bonitas, sinceras y perfectas. 

"Un cuento perfecto" es una novela fresca y fluída, se lee rápido y engancha como todos sus libros (a pesar de sus 600 páginas y de que, en este caso, el comienzo haya sido un poco lento hasta que te atrapa).  

Un libro que me ha hecho reir, llorar, emocionarme, identificarme con los personajes e ilusionarme... y por supuesto, con un final totalmente inesperado que me dejó descolocada y muy sorprendida... ¡que no puedes perderte!


jueves, 29 de octubre de 2020

¡Atrapamos corchos!

Hoy os quiero mostrar otra propuesta para seguir moviendo las manitas y coger cada vez más fuerza. En la anterior entrada os mostré las pinzas que utilizamos para coger los pompones pero en este caso jugamos con hueveras de cartón y corchos. 

Como ya estaban familiarizados con las pinzas, en la asamblea  jugamos a hacer una carrera por parejas. Consistía en rellenar la huevera metiendo un corcho en cada hueco ayudándose sólo de las pinzas. 


Estaban muy motivados y no es para menos, ya que, el resto de los compañeros los animaban. 
Incluso algun@s empezaron a ponerse nerviosos sin dejar de echar un ojo a cómo le iba al compañero jeje y en otras ocasiones era inevitable ayudarse de las manos para poder soltarlos.  
En definitiva, pasamos un rato muy divertido con el que disfrutaron y aprendieron que lo más importante no es ser más rápido si no pasarlo bien, y si además, trabajamos nuestras manitas mejor que mejor.

Os dejo un video a continuación para poder verlos en acción:

 

Finalmente en el rincón cada uno lo hacía de manera individual y sin presión alguna jeje.


¡Os animo a hacerlo porque a ellos les encanta y no es tan fácil como parece!

¡Feliz fin de semana!

¿Quién tiene la I en su nombre?

¡Hola de nuevo!

Hoy os traigo una nueva actividad para discriminar auditiva y visualmente el fonema I. Aprovechando los palos de madera que tenemos con los nombres de todos los compañeros, jugamos a clasificarlos según tengan o no el fonema trabajado.

Sólo se necesita:

- tarjeta de nombres (en nuestro caso palos de madera) 

- pompones

- pinzas

Primero el jefe cogía un nombre y lo clasificaba en su lugar correspondiente y después con la pinza colocaba un pompón sobre aquellos que tuvieran la vocal I (tantos como tuviera). 


    

Contamos y comprobamos que hay más nombres sin el fonema I que con él. 
Aquellos que sí lo tienen, contamos cuántas veces. 

La clasificación queda de la siguiente manera:


Por último, pasamos al papel y escribimos en su lugar los nombres de nuestros amigos.



Con esta actividad, no sólo trabajamos la discriminación auditiva y visual si no también el conteo además de la motricidad fina y la escritura. 

¡Cómo véis, una actividad muy completa!

miércoles, 28 de octubre de 2020

¡A jugar con las vocales!

 ¡Hola a todos!

Este año hemos comenzado a trabajar con los peques de forma más exhaustiva las vocales, y digo exhaustiva porque desde el año pasado con 3 añitos (a través de sus nombres) las conocen de sobra al igual que las consonantes. Además, nos encanta cantar esta canción de "Don tomate y las vocales" que os dejo a continuación:


Este año, he creado el panel de las vocales para poder trabajar en la asamblea, de forma conjunta, cada una de ellas.


Lo primero que hago es presentarles las dos juntas, la vocal en mayúscula (ya conocida) y en minúscula (nueva para ellos) además de su sonido, más adelante les enseño el nombre.  Después, contamos un cuento sobre ella, aprendemos una poesía y empezamos a discriminarla visualmente y auditivamente, para lo cual realizamos distintos juegos/actividades. 

Por un lado, en la pecera se trabaja la discriminación visual ya que se trata de encontrar la letra que se indica en la esquina superior izquierda, que va cambiando según se van trabajando las diferentes vocales.

En cambio, en la flor se trabaja la discriminación auditiva ya que entre varias imágenes se deben de elegir sólo aquellas que empiece con la vocal que aparezca en el centro de la flor y colocarlas en los pétalos. 

El material utilizado en estas dos actividades es del blog  http://auladelamaestralaura.blogspot.com/ el cual sigo y recomiendo. Te puedes descargar de forma gratuita el material. ¡Gracias por compartir!


Y por último, trabajamos también la grafía de la letra que primeramente lo realizamos de forma manipulativa a través de la lija (y posteriormente en otros soportes como azúcar, sal, harina ...ya que de esta forma aprenden el trazo de forma sensorial y lo interiorizan mucho mejor) para seguir practicándolo antes de coger el lápiz y pasar al papel (este año el objetivo es sólo la mayúscula aunque conozcamos también la minúscula).


Hemos empezado jugando en la asamblea a clasificar objetos que teníamos en clase para empezar conociendo el fonema  I.  Hago mucho hincapié en la conciencia fonológica por lo que marcamos de forma exagerada, sobre todo al principio, los sonidos de las letras. 

Para el reconocimiento auditivo comenzamos jugando a meter objetos en una bandeja  y clasificarlos en su bandeja correspondiente (si contiene o no el fonema).


    


Después de haber clasificado todos los objetos en su lugar correspondiente, utilizamos la pelota para jugar a decir palabras (objetos que hubiera en clase) que comiencen o tengan el mismo sonido. Aquel que tuviera una en mente levantaba la mano y se le pasaba la pelota y así sucesivamente. De esta manera no se mete presión a ningún compañero, aunque ellos mismos se iban animando cuando algún compañer@ repetía más de una. 



Otro juego que les propuse para seguir discriminando de forma auditiva el fonema I era el siguiente.
 Les decía diferentes palabras y ellos tenían que ponerse de pie encima de la silla si creían que contenía el sonido. Si por el contrario pensaban que no, debían sentarse en la silla. 
¡Fue un rato muy divertido!


   


Estamos aprendiendo otra canción, "la ronda de las vocales", que tiene las dos versiones (mayúscula y minúscula) y aprovechando  que la escuchamos, hicimos otra variante del juego anterior realizando un trenecito por toda la clase y en donde el conductor decía una palabra y si contenía el sonido el tren avanzábamos dando palmas y cantando: 🎵tiene la I tiene la I 🎵 y si no era el caso, el tren se agachaba y quedaba parado y cantábamos 🎵no tiene la I 🎵 (con el ritmo de la canción). 

Os la dejo a continuación, además la tenéis en el apartado canciones donde hay un symbaloo en el que podéis ver todas las que cantamos en el aula.



En las siguientes entradas os iré contando más actividades que estamos realizando en el aula para seguir trabajando con las vocales ya que todas las propuestas son válidas para cada una de ellas.

¡Espero que os gusten y sean de utilidad!

martes, 27 de octubre de 2020

¡Cada pompón con su color!

¡Hola de nuevo!

Hoy es el turno de enseñaros otra actividad que viene muy bien para seguir trabajando la motricidad fina tan importante en infantil, y es que, hay muchas actividades en las que los niñ@s necesitan una mayor precisión y un nivel de coordinación óculo-manual (utilizan a la vez el ojo y la mano/dedos). Por este motivo, todas aquellas propuestas que les hagamos a los peques (abrochar, agarrar con pinzas, picar, recortar, rasgar...) les ayudará a tener más fuerza en sus manitas y por lo tanto, un mejor manejo de la pinza. 

En este caso, les entregué unas tarjetas con círculos de colores y con la ayuda de la pinza debían coger los pompones y colocarlos encima del color que correspondía. 


        

Además de trabajar la pinza, aprovechamos esta actividad para clasificar (uno de los objetivos de las matemáticas en la etapa de infantil) utilizando como criterio el color, de esta manera amplían su razonamiento lógico. 

¡Qué concentración!  ¡No se les resistía ninguno! 

     




¡Son un@s campeon@s!

domingo, 25 de octubre de 2020

Invisible

 Hoy es domingo y como he empezado a hacer por costumbre, comparto con vosotros mi opinión sobre una nueva lectura. 

Es el turno del libro "INVISIBLE"de Eloy Moreno, un autor que descubrí este año y me está sorprendiendo y gustando mucho.  Había escuchado hablar en varias ocasiones de este libro cuyo tema era el bullying. Quise hacerme con él sabiendo que podía ser duro y que leería aspectos con los que me podría sentir identificada con algunos momentos de mi vida. Pero, como siempre digo, hay que enfrentarse a los miedos para superarlos y este libro es un claro ejemplo de la importancia que tiene dejar de mirar para otro lado y actuar cuanto antes.

Se lee de forma rápida ya que está escrito con un lenguaje claro y sencillo a través de pequeños capítulos que te enganchan y te hacen leerlo casi del tirón. Es posible que al principio uno se pierda, pero poco a poco te vas metiendo de lleno en la historia, contada con mucha sensibilidad, y acabas por entenderla perfectamente.

Una historia dura pero real como la vida misma que no te dejará indiferente. Totalmente necesaria e imprescindible y diría que hasta de obligada lectura ya desde los últimos cursos de primaria en adelante.  

Personalmente, creo que nadie nace en esta vida siendo bueno y malo y por lo tanto, no creo que en la vida haya buenas o malas personas porque sí, creo que hay por un lado entornos, situaciones y experiencias favorables y positivas y, por otro lado, desfavorables, muy negativas e incluso tóxicas que  nos hacen sentir y ver la realidad y la vida de una forma u otra. Dichas circunstancias (en función de las que vivamos desde bien pequeñitos) no creo que tengan la última palabra pero sí considero que nos pueden influir de cierta manera en nuestra forma de ser, pensar y actuar.  Lo realmente difícil es poder romper con esa cadena tan dañina para que, poco a poco, construyamos un mundo mejor y lo que veamos como algo normal deje de serlo. 

Y tampoco hablo solo de las personas que sufren recibiendo daño por parte de alguien o incluso esa misma persona que daña al otro (porque él o ella también ha sufrido de niñ@ y no conoce otra forma de actuar) sino de todas aquellas personas que están alrededor y que tan importantes son en este escenario si actuaran y no miraran hacia otro lado. Como señala el libro, monstruos que por miedo (sin juzgarlos en ningún momento) consienten que una situación no sea erradicada antes de que ya sea demasiado tarde y que, desde mi punto de vista, son igual de responsables. 

 Es una lectura muy emotiva que te puede hacer llorar, sentir impotencia, removerte por dentro pero sobre todo te invita a la reflexión de una sociedad, a veces muy cruel, en la que vivimos y en la cual la filosofía de vida no es otra si no la que cita el libro: "mientras no me toque a mí, no es problema mío."

Os la recomiendo totalmente tanto a psicólogos, profesores, adolescentes, padres o cualquier adulto para que TODOS seamos conscientes de la importancia de nuestros actos y de los errores que quizás a veces cometemos sin darnos cuenta. Es un aspecto fundamental y de vital importancia que tanto en el colegio como en casa podamos saber identificar entre nuestros alumnos o hijos estas situaciones, y creo que esto lo podremos saber hacer un poco mejor si dedicáramos más tiempo a pararnos un poco, a hablarnos y comprendernos más, a conocernos mejor y a empatizar el doble. 

Es indiferente el tipo de acoso que se sufra, independientemente de cual sea el motivo y la edad que se tenga (da igual que uno sea empollón, guapo, simpático, tenga éxito o dinero...) creo que la envidia es uno de los mayores motores y causas que mueven a las personas a sentir rabia, ira o frustración y a cometer el daño que hacen en los demás, es la forma de sacar hacia afuera (de algún modo) todo aquello que tienen dentro y que les oprime, sintiéndose así más grandes y poderosos atacando, como suele ser, a los más débiles. 

Ojalá todos pongamos nuestro granito de arena y haya cada vez más dragones en el mundo que no dejen de luchar y ayudar a todas aquellas personas que en algún momento de sus vidas se hayan sentido o se sientan invisibles. 


martes, 13 de octubre de 2020

Plastilina en tiempos de Covid

¡Hola a todos!

Dado que este año no podemos compartir material con los compañeros hemos tenido que adaptarlo todo y, en este caso, hemos decidido que el uso de la plastilina fuera organizado a través de esta forma para que cada alumn@ disponga de la suya propia sin que haya ningún problema.

Las familias han cortado la base de una botella a la que han pegado cinta adhesiva en la parte superior para evitar posibles cortes. Por último, han escrito el nombre y ya tenemos todas los botes personalizados.

Otra posible opción sería utilizar, en vez del envase de la botella, una bolsa zip o una simple bandeja pequeña donde poder guardarla. 



                     Así queda nuestro pequeño mueble con todas las botellas individuales organizadas, un mueble dedicado siempre a colocar los vasos de los alumn@s pero dada las circunstancias durante este año tendrá un nuevo y diferente uso.



  ¡A ellos les encanta!
¡Gracias por vuestra colaboración!