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miércoles, 21 de julio de 2021

A qué sabe la luna

 Hoy es el turno de un poquito de literatura infantil y para ello os voy a contar la animación que realicé con mis peques de 4 años  durante este curso el día del libro, 23 de abril.  Elegí uno de mis cuentos preferidos, "¿A QUÉ SABE LA LUNA?" para aprovechar también a introducirles por primera vez lo que llamo "Tertulia Literaria" a través del dado de comprensión lectora que os explico más adelante. 


A pesar de ser muy conocido entre los niñ@s les encanta su historia y no se cansan de escucharla una y otra vez.  Un cuento en el que los protagonistas son los animales nunca puede fallar entre los más peques!! Y si encima añadimos a la luna, objetivo de todos ellos para alcanzarla y darle un bocado.... 
¡El éxito está asegurado! 
Para dicha animación, me serví de cada uno de los animales (previamente imprimidos y plastificados) y preparé un fondo negro con cartulinas a las que pegué gomets de estrellas (efecto noche).
En la base pegué con papel marrón una pequeña montaña desde la que los animales partirían para subirse e intentar alcanzar la luna. 
Todo el escenario lo coloqué sobre uno de los armarios de la clase. 
Lo primero que hicimos fue colocarnos con nuestras sillas delante del armario mientras escuchábamos el cuento y poco a poco los animales iban apareciendo.



Una vez escuchado el cuento, quise proponerles una serie de actividades ya que, además de los valores que se transmiten en este cuento como son la solidaridad y el trabajo en equipo a través de la amistad para resolver cualquier problema u objetivo que nos propongamos, se trabajan los números ordinales y al mismo tiempo la memoria, al tratarse de una estructura repetitiva y acumulativa. 

La primera consistía en, una vez quitados los animales, colocar adecuadamente unas tarjetas con los números ordinales que les iba entregando de una en una. 



Colocadas las tarjetas, era el turno de ejercitar la memoria e intentar colocar al lado de cada tarjeta el animal correspondiente dependiendo de su orden de aparición. 

¿Se acordarían de todos?


Una vez colocados de nuevo todos los animales (lo comprobamos con el cuento), les propuse otra actividad: poner a cada lado del animal su nombre. Para lo cual, realicé unas tarjetas con todos los nombres y aleatoriamente las iba sacando. 
Todos juntos, partiendo del sonido de la primera letra intentaban "leer" el nombre. 

  


Y si lo adivinamos a la vez, salimos juntos a ponerlo jeje. 



Ahora sí, ya tenemos todo completado.
¡Conseguido!


Antes de finalizar con la animación, quise reforzar el concepto de los números ordinales, es decir, el orden que ocupa un elemento con respeto a otro dentro de un conjunto. Ellos están acostumbrados a utilizarlos de forma natural cuando indican el lugar en el que van en la fila, el piso en el que viven...
Por ello, mi interés en este caso no era que supieran escribirlos si no reforzar su uso, para lo cual les hice ponerse de pie y en fila india para colocarse según les iba indicando. 

¡No hay mejor forma de aprender las cosas primeramente que a través de nuestro cuerpo y espacio!



Una vez realizada la animación, en una segunda sesión, pasamos al momento de la "Tertulia literaria" que os comenté al principio. No es otra cosa que la fase de comprensión del cuento una vez que ha sido narrado, pero en este caso utilizando un recurso más motivador y lúdico para los peques como es un dado. 
La idea me encantó de la página web https://www.imageneseducativas.com/  asi que decidí crear uno eligiendo para cada lado una frase diferente:



Era el turno de lanzarlo (con mucho cuidado jeje) y responder a la pregunta según lo que nos ha tocado. 


Una forma muy chula de analizar el cuento y comprobar su escucha además de favorecer la expresión libre de opiniones y su respeto. 

El cuento concluye cuando el ratón y sus amigos dan un mordisquito a la luna y les sabe a aquello que más les gusta, reforzando también los sentidos a lo largo del cuento. 
Partiendo de esta idea, les propuse dar al botón de la imaginación y pensar en...
¿y si la luna fuera... roja, azul, amarilla, verde... (elegir cualquier color) a que os sabría?

Respuestas lógicas y disparatas fueron el resultado a la pregunta, pero que sin duda, nos hicieron pasar un rato muy divertido😅

En definitiva, un cuento que les encanta a los peques y que además da muchísimo juego con el que se refuerzan muchos contenidos (matemáticos, de lectoescritura, los sentidos, los animales...) y con el que se pueden realizar muchísimas actividades dependiendo del objetivo que queramos trabajar. 


lunes, 19 de abril de 2021

¡Vivan las uñas de colores!

 


Os quiero compartir la lectura de un cuento totalmente recomendable y necesario para trabajar con los peques, tanto en casa como en la escuela. 
Durante la semana pasada estuvimos aprovechándolo al máximo sacando muchísimo aprendizaje de él a través de unas actividades.

Se trata del cuento "Vivan las uñas de colores", basado en una historia real, lo que significa que a día de hoy siguen ocurriendo esta serie de situaciones en nuestra sociedad.

El protagonista del cuento, Juan, es un niño al que le encanta pintarse las uñas por un simple motivo...PORQUE LE GUSTA. Hasta aquí, no hay ningún problema. El problema llega cuando va al colegio y algunos de sus compañeros se ríen de él por tratarse de algo que hacen "supuestamente" sólo las chicas. 
Juan comienza a sentirse muy triste y deja de hacerlo. A partir de aquí empiezan a suceder una serie acciones tanto por parte de la familia como de la escuela, dos pilares fundamentales que se unen para luchar e ir de la mano juntos. 
El cuento termina con un final muy emotivo que os animo a descubrir  porque se trata de una historia maravillosa que nos transmite y nos enseña grandes valores, tanto a los niños como a los adultos, ya que a veces, sin darnos cuenta, podemos llegar a reforzarles ideas estereotipadas con pequeñas conductas o palabras. 

Una vez finalizado el cuento, les propuse...¡¡¡pintarles las uñas!!! A lo que respondieron con un rotundo SIII!! 

Para algun@s, era la primera vez, para otros en cambio no. Lo que no resultó en ningún momento fue una obligación, sólo una simple propuesta que llevé a cabo con aquellos niñ@s que así me lo pidieron, todos menos dos compañeros. 
El respeto fue para todos, como siempre hacemos en clase. 



  

No daba a basto con tantos deditos 😅


Por lo que, al día siguiente, me pidieron que terminara de pintar las uñas que no había dado tiempo. 


¡El resultado les encantó!
¡No dejaban de mirarse sus manitas!



Cada uno de mis chic@s, cuando tuvieron sus uñas pintadas, seguían siendo ellos, con su esencia... 
¡nada había cambiado! Simplemente se dejaron llevar por algo que les apetecía y les gustaba en ese momento, sin miedo a que se les juzgara...y eso, es maravilloso. 
Después de hablar sobre el cuento, de ponernos en el lugar de Juan y de cómo nos hubiéramos sentido nosotros... vimos algunas imágenes en internet en las que los chicos también hacían lo que "se supone" que sólo pueden hacer las chicas, como por ejemplo, llevar vestido o el pelo largo con coleta.  

Desafortunadamente, seguimos en una sociedad donde aún existen muchos prejuicios y se sigue sin ver bien a aquellas personas que se salen de la norma establecida, a aquellos que son diferentes y que van en dirección opuesta a lo que se supone que es "normal". Por lo tanto, hablamos de la importancia de tener la libertad para poder hacer aquello que nos gusta sin tener en cuenta los prejuicios de los demás. 

Es imprescindible educar en igualdad, libertad y respeto fomentando que los niños desde pequeños sean libres de elegir y al mismo tiempo estén libres de prejuicios. Sin olvidarnos tampoco de lo importante que es ayudarles a expresar los sentimientos en cada momento, aprendiendo a gestionar así sus emociones sin tener miedo o vergüenza a expresarlas. 

Al día siguiente, en una segunda sesión, les propuse dibujar sus manitas sobre el papel para que quedase la silueta. 


  

Dibujar la mano no dominante fue fácil, lo difícil en algunos casos (como es lógico) fue al revés. Para lo cual, pidieron ayuda. Otros, sin embargo, se animaron a hacerlo ellos solitos. 

  

Una vez dibujadas y perfiladas con rotulador, les marcaron las uñas y empezaron a decorarlas como más les gustaba: con pequeños dibujos, con colores iguales o diferentes...

  

Después dieron color a sus manitas.


Y por último, escribieron el título del cuento.

Estos son algun@s ejemplos del resultado de la actividad:





¡Les han quedado chulísimas!

Como broche final, me pidieron bailar la canción que tanto les gusta y que hace poquito aprendimos en el día de la paz: ¡Vivan las manos de colores! Canción muy oportuna para ese momento que estábamos viviendo...

Y es que, da igual que se trate de manos, uñas, ropa, juguetes... 
¡cada un@ es libre de expresarse como más le gusta!

  


¡Vivan las uñas de colores y vivan las diferencias!



martes, 5 de mayo de 2020

¿Quién dijo miedo?

Como señala Mar Romera, experta en educación emocional y con la que no puedo estar más de acuerdo, las emociones no son buenas ni malas, simplemente son agradables o desagradables y hay que vivirlas todas en su totalidad. En concreto con el miedo sentimos una sensación desagradable ante un peligro que puede ser real o imaginario. Esta emoción es muy necesaria y positiva en el sentido que nos pone en alerta ante una amenaza, haciéndonos actuar con prudencia en muchas circunstancias que pueden ser arriesgadas o peligrosas para nuestra vida.
El problema está cuando la sentimos en situaciones que no son reales, sino que son ilusiones pero que igualmente lo experimentamos como si lo fuera.

En el aula con los peques encontramos, sobre todo partiendo de los cuentos o películas infantiles,  infinidad de ejemplos en los cuales los niños manifiestan de alguna manera el miedo que tienen hacia la oscuridad, la soledad, las arañas, los lobos... y nos cuentan de qué manera se enfrentan a ellos. 

Los miedos en los niños van cambiando y evolucionando con el tiempo, aparecen y desaparecen según van creciendo y madurando. Desde mi punto de vista para ayudarles a enfrentarse a ellos es importante tratarlos de forma natural, tomando consciencia y exteriorizarlos abiertamente sobre todo aquellos que nos preocupan y que nos hacen sentir angustia, bloqueo, nerviosismo...en definitiva, un malestar general que nos afecta negativamente.
Los cuentos es una buena forma de conectar con ellos y a día de hoy contamos con  infinidad de ellos con los que podemos disfrutar y enfrentarnos a ellos de una forma divertida.

Hoy os presento uno que hace ya bastantes años conté a un grupo de 5 años a raíz de los miedos que surgieron un día en clase.



La protagonista del cuento se llama María, una niña que no podía dormir porque había unos horribles monstruos que la hacían muchas travesuras durante la noche. Un día, al ver a la luna desde su ventana pensó que si cortaba un trocito y la dejaba en su cuarto, los monstruos no irían a verle y le dejarían tranquila. El problema entonces llegó a la ciudad porque sin la luz de la luna nadie veía nada... las ratas se portaban muy mal y los gatos empezaron a tener muchos accidentes por lo que fueron a quejarse al rey gato. Éste decidió prestarle a María su guardia real, un gato que se encargaría de vigilar toda la noche para que María pudiera dormir...porque ya se sabe que a los monstruos les dan mucho miedo los gatos. 



A partir de este cuento, Cristina (la chica de prácticas con la que contaba en el aula y una maestra extraordinaria además de una gran amiga) preparó una animación para poder trabajar los miedos de una forma divertida. 

En la biblioteca recordamos el cuento y les presentó el armario de los monstruos, un armario en el cual poder meter todos los monstruos y echar la llave para que ninguno pudiera escapar y asustar a los niños. 
¿Cómo lo hicimos? Cada uno dibujó el monstruo que más miedo le daba (sus temores en general) y una vez terminado, le pusieron un nombre (aprovechando que estaban en 5 años y practicábamos así la lectoescritura). Antes de meterlo al armario, los tiraron al suelo, los pisaron y arrugaron con todas sus fuerzas. Cerramos el armario con llave para que así no   pudieran  escaparse,  pero si así fuera en algún momento... ¡ya estaba el gato  de vigilante!


    



                                          
                                                                          "El armario de los monstruos"                     

Es una actividad que resulta divertida para los niños y que puede ayudarles a gestionar y superar sus miedos. Se puede realizar fácilmente sólo con una caja de cartón, decorarla como se quiera y convertirla en una caja comemiedos donde podamos guardarlos ¡sin miedo a que nos asusten!

domingo, 26 de abril de 2020

Los chivos chivones

Hoy quería compartir esta animación que realicé para la oposición sobre el cuento "LOS CHIVOS CHIVONES". De hecho, pude exponerlo en mi unidad didáctica y al tribunal le encantó.

Todo el desarrollo del cuento se lleva a cabo en la montaña, para lo cual, hice un collage mezclando diferentes técnicas. En el río hice una raja con el cúter para así poder meter al ogro con la cabeza hacia abajo, momento que les encanta los niños!
Por otro lado, dibujé a los personajes del cuento, los coloreé y plastifiqué para conservarlos mejor.
Para la portada y contraportada lo decoré estampando las ruedas de un coche pequeño sobre témperas de colores, haciendo así diferentes marcas sobre el papel.
Para poder guardar bien la animación, las partes laterales del cuento van unidas a la parte central a través de una pequeña encuadernación. Finalmente hice dos agujeros para poder así introducir un cordón y poderlo cerrar. 

¡Espero que os guste!