jueves, 8 de octubre de 2020

Actividades con el nombre propio

¡Hola a tod@s!

Como ya comenté en otra entrada, quería ir mostrando poco a poco algunas de las actividades/propuestas que realizo para adentrarnos en el reconocimiento, composición y escritura del nombre. Se trata de actividades que se empiezan a realizar desde los 3 años y que se pueden ir adaptando dependiendo de la edad e ir aumentando en dificultad en los niveles posteriores de 4 y 5 años. 

  •  BANDEJA DE ARENA:    
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    Es fundamental que los peques comiencen a manipular las letras a través del tacto (con arena, harina, azúcar, sal...). De esta manera, los niños pueden apreciar la textura, el olor, la temperatura...y sentir mejor aquello que tocan, dejando que se escurra entre los dedos y las manos. 
    Empezando a trabajar así las letras de su nombre, de forma sensorial, les ayudamos a interiorizar mejor los aprendizajes (ya se trate de letras, números, trazos...). A ellos les encanta, además de ayudarles a concentrarse y relajarse favorecemos la motricidad fina adquiriendo mayor precisión en los dedos. 
            


  • RECONOCIMIENTO DE LA INICIAL Y DECORACIÓN LIBRE:
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    Cada niño deberá escoger entre todas las letras la que corresponde a la primera de su nombre, la inicial (de ahí la importancia de marcarla en rojo para su fácil reconocimiento). Una vez identificada, la decoramos con los colores que más nos gustan y aprovechamos el marco para realizar una serie rellenándola con gomets (2 colores que eligen ellos libremente). Se puede realizar atendiendo a varios criterios (color, forma y tamaño), en este caso lo hicimos con el criterio tamaño (grande-pequeño) con gomets de círculos.
     
     


  • DECORACIÓN DEL NOMBRE A TRAVÉS DE LETRAS HUECAS: Utilizando diferentes técnicas y materiales como  témpera, gomets, puntitos, rayas...):





  • JUGAMOS LIBREMENTE CON LAS TARJETAS DE NOMBRES (pueden clasificar según el número de letras (largo-corto), aquellos que empiezan por la misma letra...)





  • FORMAMOS EL NOMBRE CON PINZAS:
Otra propuesta para identificar el nombre es utilizando los palos de polo en los cuales se escribe el nombre y los niñ@s deberán buscar las pinzas con las letras ( en este caso las he escrito, otra opción es pegar sobre la pinza las letras de madera) para componerlo. Se pueden ofrecer dos opciones:

 

 


Primeramente, escribiendo el nombre en el palo y hacer una correspondencia letra a letra ayudándose del modelo empezando por el punto rojo para ayudarles a saber cual es el punto de partida.


  

Posteriormente, una vez que tienen controlado e identificado plenamente su nombre, sin tener el modelo delante cogiendo las pinzas necesarias para formarlo.





   Además, con esta actividad aprovechamos para trabajar la motricidad fina a través del uso de la pinza.   


  • PANELES DE CORRESPONDENCIA NOMBRE- FOTO/FOTO-NOMBRE: 

En el rincón de las letras les ofrezco un juego a través de dos paneles diferentes:
1. aparecen las fotos y deben de buscar el nombre y pegarlo en el lugar que corresponde. 

                                                   
           
                                                    
2.  aparecen los nombres de todos los niños y deben de buscar la foto que corresponde. 


                    


  • JUGAMOS A FORMAR NUESTRO NOMBRE CON DIFERENTES TÉCNICAS Y MATERIALES: 
              - PINCHITOS:

               - PLASTILINA:

      Otra buena forma para aprovechar y trabajar también la motricidad fina es formando el nombres a través de churritos con plastilina.



      Mural de los nombres

               -CON LETRAS PARA RECORTAR Y PEGAR:
                

                                  


              - A TRAVÉS DE SELLOS:        



      • EN LA MINI PIZARRA CON LETRAS MAGNÉTICAS:
                                                        

                                                   
                     
                   Primero con modelo delante 


                                 
                          Posteriormente sin él y cuando lo conseguimos... ¡nos sentimos muy orgullosos!

      • SOPA DE LETRAS:

         Buscamos los nombres que reconocemos y que están escondidos en la sopa de letras. Podemos ayudarnos, si fuera necesario, de las tarjetas. 

            


                                                          

      Una vez que nos hemos familiarizado con los nombres a través de estas actividades ya estamos preparados para empezar a escribirlo en papel, primero con rotulador y después con lápiz.

      • LIBRO DE LOS NOMBRES DE CLASE:
          A través de una plantilla los niños pueden ir practicando la escritura de su nombre o los de sus compañeros con el rotulador velleda y borrar cuantas veces sea necesario ya que las plantillas están plastificadas. 

           


         

      • CRUCIGRAMAS:
       A través de las fotos de los compañeros de clase, jugamos a completar los huecos en blanco para formar así las letras de los nombres. Estos se cruzan entre sí y comparten algunas letras en común por lo que tienen que estar muy atentos para no repetir ninguna. En esta actividad pueden recurrir también a las tarjetas en los casos que fuera necesario. 


          




      • ACRÓSTICOS:
      A partir del nombre del encargado del día creamos un acróstico que consiste en lo siguiente.
      En vertical escribimos cada una de las letras que componen el nombre (y lo rodeamos, así pueden ver claramente el nombre del compañero) y en horizontal jugamos a crear, por orden, palabras que empiezan por cada una de esas letras. 
      A través de esta actividad, que se puede empezar a realizar más o menos a partir de 4 años, además de trabajar la lectoescritura, también se fomenta la adquisición de vocabulario. Con esta edad es el profe quien, al principio, debe ir escribiendo las palabras y en 5 años, son ellos los que las escriben de forma autónoma. 

      Es una actividad muy motivadora que les gusta mucho realizar y que incluso se puede ampliar jugando con las palabras que se han creado (inventadas o no) creando una historia (o bien sólo el encargado o entre todos) fomentando también de esta manera la imaginación, la escucha, la expresión oral y por último, el trabajo en equipo en el caso de que sea todos juntos. 



                         Iré añadiendo nuevas actividades poco a poco ¡espero que éstas os sean de utilidad!

      martes, 6 de octubre de 2020

      ¿Qué significa mi nombre?

      ¡Hola a tod@s!
      En esta entrada quería enseñaros otra actividad para trabajar el nombre que realizamos mis compañeras y yo aprovechando el proyecto de bebés que realizamos el curso pasado con nuestros alumn@s de 3 años.

      A cada familia les entregamos una hoja en la que tenían que rellenar los datos que les pedíamos como: motivo del nombre, el significado y por último una foto de bebé y otra actual. 

      Dependiendo de la edad se pueden ampliar datos como el peso y la altura e incluso animarse ellos mismos a escribirlo. Al tratarse de 3 años, los padres lo escribieron todo salvo el nombre del niñ@ que algunos lo escribieron ellos solitos😊.
      Cada día, en la asamblea, el niño protagonista nos contaba todo lo que sabía y habían investigado sobre el significado de su nombre (preparado previamente con los papis). Ellos estaban encantados de que llegara el día de contarlo y compartirlo con los compañer@s. Además de sentirse especiales, aprendimos cosas muy curiosas y bonitas sobre los amigos y el significado de sus nombres. 

      Al final, elaboramos el libro de los nombres para pasar a formar parte de nuestra biblioteca de aula. 
                                                                     Aquí os dejo algunos ejemplos:


                             
           


                           
                


                                                                              ¡Espero que os guste!

      domingo, 4 de octubre de 2020

      Marina


      Hoy es el turno de dedicar una reseña a un libro de uno de mis escritores preferidos y que, tristemente, nos dejó este año. Todos los verano suelo leer bastante, ya que es cuando más tiempo libre tengo, pero sin duda este verano tan atípico que hemos tenido ha estado lleno de muchas más lecturas.

      Y quería empezar con un libro de Carlos Ruiz Safón porque desde La Sombra del Viento, el primero que leí sobre él hace ya unos cuantos años y que resultó ser el "culpable" de que empezara mi pasión por la lectura, no había vuelto a leer un libro suyo ya que me enfoqué en otro tipo de lecturas. Este año precisamente, a consecuencia de su muerte, quería volver a adentrarme en otra de sus increíbles historias ya que ese libro me dejó un gran recuerdo.  

      Fue en un club de lectura donde puede leer las opiniones tan buenas de este libro mientras se decidía comenzar una nueva lectura haciéndole un homenaje con uno de los suyos. Comentaban que era un clásico que no podía faltar (sobre todo para adolescentes) así que me decidí a comprarlo. 

      Como era de esperar, no me defraudó. El estilo de este escritor es muy característico y leyéndolo empecé a recordar momentos del libro que anteriormente había leído. La historia me atrapó y me metí de lleno en ella junto con sus personajes principales, siempre tan bien caracterizados y descritos. 

      Una bonita historia llena de misterio, intriga, amor, amistad...incluso con un toque de ficción (género que no suele atraerme y al principio pensé que estropearía de algún modo la lectura por esa parte de fantasía un tanto macabra; sin embargo, no me disgustó). Un libro con una trama muy bien hilada que tiene giros inesperados, así como su final...que me hizo soltar alguna que otra lágrima. 

      En definitiva, un libro de de lectura fácil y rápida, para mi gusto demasiado ya que me quedé con ganas de más. La recomiendo, no sólo para los jóvenes, sino para cualquier lector. Aunque debo reconocer que, aunque no defrauda, para mí, mi libro preferido de Carlos Ruiz Zafón sigue siendo La sombra del viento.

      jueves, 1 de octubre de 2020

      Evolución del dibujo


      Os quiero mostrar la evolución en el dibujo infantil de Lupita (una alumna que tuve hace unos poquitos de años) durante su etapa en infantil y a la que le encantaba dibujar.

      Debido a la situación laboral en la que me encuentro (suprimida) sólo he podido, a día de hoy, terminar el ciclo completo con un grupo de alumnos (2014/2017). Como esos años tenía muchas posibilidades de empezar y terminar ciclo con ell@s decidí hacer el libro de "Mis dibujos", algo que siempre quise pero que me había sido imposible porque no estaba más de uno o dos años seguidos con un mismo grupo.

                                                              

      Guardé gran parte de dibujos que hicieron a lo largo de su etapa infantil para poder comprobar la evolución que éstos habían tenido y así, en 5 años entregárselo al final de curso y ver entre todos cúanto habíamos mejorado y aprendido. Aunque esta evolución suele ser a nivel general siempre hay algunos casos en los que, dado el grado de maduración del niño, puede ser que no se correspondan exactamente con la edad. 

      Con 3 años es común empezar intentando dibujar algo preciso pero la única motivación es el puro movimiento. En esta etapa tienen un placer por garabatear, mover la mano y realizar trazos descontrolados. 



      Poco a poco van apareciendo las primeras formas y se va haciendo una representación de la figura humana (intención clara y parecido con la realidad) con la forma circular de la cual salen directamente los brazos y las piernas:


            

      Al principio las figuras tienen pocos elementos pero progresivamente van añadiendo mas detalles en sus dibujos (pelo) y va apareciendo el cuerpo. 

                                

      Con 4 años los dibujos van evolucionando y siendo más completos en detalles (orejas, gafas si las hubiera, adornos en el pelo, detalles que aparecen en la ropa como flores, lunares, bolsillos...)



      Con 5 años la figura humana es totalmente reconocible con todos los elementos principales y los detalles muy concretos (pelo corto, rizado, trenza...) que diferencian a unos de otros.
      Ya con esta edad, 5-6 años, los dibujos muestran la forma en la cual los niñ@s ven y y viven su mundo aportándonos mucha información en ellos. 
      También en este momentos, empiezan a hacer uso de la lectoescritura añadiendo palabras o frases en sus dibujos. 





      La evolución es increíble y a ellos les encantó poder recibir cada uno su libro y recordar todos sus dibujos. 
      Pasamos un rato muy agradable todos juntos, incluso ellos mismos se reían de algunas de sus producciones y les daba vergüenza verlas (concretamente los garabatos en 3 años jeje). Se dieron cuenta de lo mucho que habían mejorado practicando y esforzándose cada vez un poquito más. 
      Jugamos incluso a enseñar algunos dibujos y adivinar quien había sido el autor. Fue muy divertido además de curioso ya que algunos conocían perfectamente el estilo de cada un@ dibujando. 
      Recuerdo que Lupita siempre me decía que quería ser artista, no sé si finalmente lo será...solo deseo que persiga aquello que más feliz le hace.😊

         ¡Os recomiendo que lo hagáis porque el resultado merece mucho la pena y es un bonito recuerdo!